12/3/17

Diluvio


Estaba indeciso entre ir el sábado o ir el domingo… la cuestión era elegir el día que menos interfiriera con la actividad del modelo. J.Ángel hacia un notable esfuerzo abandonando sus trabajos artesanales con equipos HF durante unas horas!! Finalmente me decidí por el domingo. Me pareció que, al ser el día de descanso tradicional, J.Ángel estaría más dispuesto a abandonar las tareas que le apasionan. Además, eso me daría la opción de hacer espeleo o escalada el sábado. Era el día que las predicciones meteorológicas auguraban mejor.
El domingo amaneció diluviando. Aparte de la incomodidad de acercarse a la cueva -arbustos empapados, lluvia cayendo y pendiente de barro patinosa- lo que más me preocupaba era El Estrujón. Es un paso estrecho con un charco importante que debe achicarse y  el aporte de tanta agua podía impedir hacerlo.
Nos encontramos en La Cavada, montamos en mi coche y cinco minutos después, ya en el aparcamiento, me resistía a salir para prepararme. Finalmente J.Ángel, que es de Bilbao, me animó a salir del coche. Utilizando los dos paraguas de reserva que llevo en el coche nos montamos una especie de carpa que hizo más fácil de lo que esperaba los preparativos. Optamos por acercarnos a la boca a lo largo de la valla del bosque para evitar los arbustos. Pero subir la pendiente barrosa no estaba muy fácil. Nos vimos precisados a treparla ayudándonos de los árboles.
En el porche encontramos un remanso de paz. Pero a J.Ángel había dejado la LedLenser en el asiento del coche. No era cuestión de ir con malas luces, ni tampoco podíamos depender solamente de mi iluminación. Mientras J.Ángel bajaba a coger su linterna aproveche para achicar el agua en El Estrujón. Había agua pero no más que cualquier otra vez que hubiera estado. La achiqué en cinco minutos y volví a la entrada. J.Ángel volvió enseguida y enseguida comenzamos la arrastrada hacia la Sala del Menú. Allí haríamos la sesión.
Pase un buen rato paseando por la sala y pensando la posición y el encuadre. Había que tener en cuenta el paisaje, pero también la necesidad de una zona llana donde poner la escena en marcha. Luego tuve que extender el material sin olvidar que tenía que moverme alrededor del trípode. Fui poniendo los flashes una tras otro en círculo en una primera prueba. El flash Metz lo puse para iluminar el fondo de la galería aunque tenía pocas esperanzas con él. Finalmente comencé a tirar las fotos de prueba. Ajustamos al alza casi todos los flashes (me da la impresión de que esos flashes chinos no son tan potentes como dice el manual). El Metz falló. Así pues lo cogí en mano para dispararlo manualmente con un pequeño retardo. Y finalmente estuvo todo listo.
Puesto que la vestimenta de J.Ángel no era demasiado sofisticada cambiarse de ropa supuso pocos minutos. Me dijo que estaba más confortable así que con el mono empapado. Las fotos en sí no nos llevaron mucho tiempo debido a que fueron bastante satisfactorias desde el principio. En menos de una hora habíamos acabado las fotos con ambos objetivos y estábamos recogiendo.
La salida nos llevo poco tiempo y El Estrujón tenía poco agua. Para evitar los batacazos en la fuerte pendiente barrosa bajamos por el prado. Y con rapidez nos metimos en el coche, J.Ángel había traído un plástico para sentarse directamente, no me gusto la idea al principio, pero todo fue bien y no se mancho el asiento. Cada uno se fue a su casa directamente, sin tomar ni cerveza, ni nada parecido. Darse una ducha caliente era la principal prioridad…





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