21/9/26

Aqueronte -10 (Azohía)

 

                 
            El lunes 21 de septiembre la mañana estaba nítida y fresca. Desde hacía unos días me rondaba por la cabeza visitar la parte más profunda de la Mina Aqueronte en la que años ha percibí un cambio del grado de humedad y de temperatura muy llamativos ( ver Seven ). Un poco a regañadientes me acompañó Marisa ya que se esperaba en esas zonas tan profundas unas condiciones de temperatura (alrededor de 30-35º) y humedad (sobre el 90%) similares a la de la Sima Destapada y, por lo tanto, bastante penosas.  

Tempranito dejamos el coche en el cruce a Campillo de Adentro y paseamos por la pista de las minas con buen vientecillo. Nos fuimos directos a la vaguada sin pensarlo, olvidando que la bocamina esta un poco más al norte, a la izquierda de las casas. Ya en la boca dejamos los sombreros y nos pusimos los frontales. De frente nos fuimos encontrando una corriente de aire verdaderamente fresco. Como bien recordaba, a unos metros del ensanche del pozo grande (50mts) se inician las escaleras de bajada a mano derecha. Un exceso de flechas e indicaciones verdes, blancas, rojas y naranjas ha convertido el descenso en un lío. Todos mis recuerdos acerca de los pisos -2, -3, -4 y -5 estaban bastante alterados, aunque es algo muy corriente en espeleo. Guardamos recuerdos de forma selectiva y cada vez que los recordamos actualizamos los recuerdos dándoles nueva forma. Al final terminas no reconociendo nada. Mejor o peor, fuimos enlazando escaleras de bajada de un piso a otro.

 


 

En el piso -4 encontramos la primera indicación de nivel escrita en una pared al finalizar unas escaleras. Los siguientes niveles también estaban indicados. Las escaleras iban siendo de peor calidad al profundizar. En el nivel -6 hubo un cambio físico notable. El ambiente estaba cargado de humedad a tal punto que se formaba un neblina de gotitas de agua como si hubiese niebla. También la temperatura era algo más alta. Sin embargo al descender al nivel -7 la neblina desapareció. Mis recuerdos, escritos hace 18 años en una crónica titulada Seven, afirmaban que éste era el nivel más profundo. Sin embargo avanzando pocos metros por la galería más obvia de este nivel -7 encontramos una rampa a mano izquierda en la que la escaleras habían sido borradas por el polvo y las piedras superpuestas. Bajando por esta rampa encontré tres niveles más de galerías que seguí sólo un poco ya que Marisa se había quedado esperando al comienzo de la rampa. Esos pasillos se prolongaban bastante y se merecerían una visita ex profeso. Esto daría un total de, al menos, 10 niveles de mina. 

Durante el ascenso verificamos de nuevo el cambio físico del nivel -6 y nos dimos una vuelta por él. Marisa descubrió unas escaleras alternativas entre el -6 y el -5 de mejor calidad que las que habíamos bajado. Me pareció que al subir todo estaba más claro. Sin embargo sería de mucha ayuda el tener una topografía o un plano minero de este enorme complejo de galerías y pozos.

En el exterior nos esperaban claros y nubes para nuestra alegría. El camino hasta el aparcamiento se nos hizo más largo que por la mañana. La idea de encontrar un lago en las profundidades de Aqueronte se me antojó cada vez más improbable...