Tan temprano y ya se hacía notar el calor en el Valle de Matienzo. Pero esta vez no hubo dudas en el camino a la Simas del Picón, nos acordábamos de cada rama y de cada arbusto. Era notable y maravilloso el río de aire fresco que bajaba de las bocas de la sima. Guillermo trajo un equipo vertical suplementario que allí mismo se ajustó ala medida de Encarna. En unos minutos estábamos todos abajo. Dejamos un trípode en la sala para usarlo a la vuelta en fotos de exposición prolongada y continuamos la ruta clásica. La idea era ir parando para hacer fotos rápidas con tres flashes gobernados directamente por el controlador desde la cámara. Sin embargo en la segunda foto se quedaron sin batería los flashes C y D a pesar de haber puesto las bateríqs recién cargadas de hace nada. La explicación más simple es que ese tipo de baterías tiene un efecto memoria muy acusado y al haberlas recargado cuando aún estaban casi llenas hizo que ela carga efectiva fuese bajísima. A pesar de ello nos quedaba el flash B y apañándonos con él –y con un trípode de fortuna- pudimos hacer un buen número de tomas para trabajarlas luego como capas. Así recorrimos algunas salas y la galería de las excéntricas. En la encrucijada arenosa que se forma en su final comprobamos la rampa arenosa, hay dos spits viejos para bajar el pozo que forma, la travesía que va hacia la Music Box, hay que instalar cuerda y fijaciones, y la desviación al norte que lleva a unas galerías con trepadas y destrepes. En esta última zona Miguel encontró el acceso a una pequeña sala repleta de excéntricas que no está señalada en la topo. Después de todo esto hicimos una sentada para comer.
Ya de vuelta a la Sala de Entrada tomamos hacia abajo a la izquierda en busca de la ruta al Mega Bat. El pollo del domingo anterior -no sabemos si de búho o de cárabo- se encontraba en un rincón y se quedó mirándonos, seguramente deslumbrado. Guillermo le hizo un par de fotos. Después de seguir un poco más pasamos dos laminadores cortos y llegamos a una trepada entre bloques con cara de pocos amigos. Emergimos a una gran sala que seguimos hacia el oeste hasta una zona más estrecha y ventosa que desembocó en una salita decorada. ¡Miguel la identificó como la salita de la primera foto! La trepada conectaba en realidad con la sala GES. Para ir al Mega Bat había que tomar una ruta más hacia el sur sin subir la trepada. De todas formas dimos por finalizada la excursión subterránea y volvimos a la Sala de Entrada. Mientras ocurrían unas cosas u otras hice algunas fotos de exposición al paisaje de las simas de entrada con la bonita luz que generan.
Fuera hacía “calor”. Como era temprano aún paramos en Casa Germán a beber cerveza. Era un buen momento para charlas arreglamundos y prepara proyectos de cueveo: Mostajo, Rascavieja, Decepción...
FOTOS DE LA INCURSIÓN