1/5/04

El Empeño (1/5/2004) Sistema del Carrio

   El sueño de todo espeleólogo es encontrar una cueva que dé satisfacciones al explorar; es decir buenas galerías y a ser posible cómodas, mucho terreno que explorar, formaciones, pozos molones & similares. Hace relativamente poco en una visita turística a la Sima del Carrio (que realicé intrigado por el hecho de que sus galerías estan entre 300 y 400 metros por encima de Hoyo Salcedillo) descubrí que las galerías de la sima conducen corrientes de viento y algunas de ellas muy fuertes. Fue así como se inicio mi interés por esta sima. Durante varias salidas reequipamos sus pozos y reconocimos de forma general la cueva, lo que nos reafirmó en nuestras primeras impresiones. Y hace unos meses realizamos nuestra primera salida de exploración que nos llevo hasta la Sala del Hueso en donde, trás un reconocimiento detallado, encontramos un paso estrecho soplador (Paso Luis XIV) que requirió una corta desobstrucción. Tras ello pudimos recorrer una galería -bautizada como Galería del Tigre, el Gato y el Ratón (TGR)- que, en aquel momento, estimamos como de un km. más o menos y que nos condujo hasta la Sala de la Esperanza en la que confluyen un torrente caudaloso, una chimenea gigantesca y la Galería TGR. 
    Este último sábado 1 de Mayo, y trás muchas tentativas frustradas por el tiempo u otras adversidades, hemos vuelto al Carrio. La cosa esta dudosa hasta el sábado por la mañana debido al tiempo, como siempre. Y es que la Sima del Carrio esta a 1400 metros de altitud en la la vertiente Noroeste del macizo del Porracolina, lo que significa que la mayoría de los frentes golpean duro allí; además la boca esta desprotegida por completo. Así pues Moises, Luis y César quedan conmigo en Solares a las 8 de la mañana y poco después, todos juntos en el coche de César, ya estamos en Vadició. El tiempo está muy frío, pero parece estable y se observa que las nevadas de los dias anteriores no tienen continuidad en el terreno. El ascenso, de 800 metros, lo hacemos a paso de guerrilleros en una hora y cuarto llegando a la boca sudaos y hartos. La primera sorpresa nos espera alli mismo: un embudo de nieve tapiza las pendientes de la dolina y oculta la cabecera de la instalación. Rapidamente instalamos desde la ladera de enfrente, en un afloramiento de roca compacta y buena, un par de parabolts. Tenemos suerte de que la cuerda que traemos sea de 80 metros, pues algo mas corta no habría dado desde la nueva cabecera. La bajada esta salpicada de goteras abundantes y de chaparrones de nieve. Debido al formidable tapón de nieve la remontada entre el pozo de entrada y el de 35 metros se ha reducido a algo más de 2 metros y la cuerda que tenemos en el pozo de entrada esta tan pisada por el peso de la nieve que es imposible utilizarla. En este ambiente de nevera las ideas se nos refrescan rapidamente y el cuerpo también, asi que en cuanto el último toca tierra en la red de galerías horizontales salimos a toda marcha. Seguimos el itinerario más cómodo hacia la Sala del Hueso: Río de la Sima-conexión-Río de los Pigmeos-conexión-Río de los Puentes hasta el enlace con el Río de la Servidumbre. Paramos a organizar la logística: mientras César y Luis van a ir a topografiar la galería TGR Moises y yo iremos al punto más bajo de la sima (-185), provistos de cuerdas y material para equipar por si hubiera resaltes, y exploraremos las posibilidades de continuación en este punto. Por si las moscas quedamos a las 6 en donde nos separamos. Pronto Moises y yo descubrimos que los pozos son ocupan laterales de la galería principal y que desde -160 se va bajando por resaltes y bloques hasta -185 sin necesidad de cuerdas; allí se observa un gran desprendimiento de bloques con abundante corriente (saliente el sábado) que obstruye la galería; a nivel del techo de la galería la desobstrucción parece posible. Por el lateral derecho de la galería Moises explora una diaclasa con chimenea ascendente que, según el, tiene muchas posibilidades. De vuelta ya, abandonamos todo el peso superfluo en el punto de encuentro y vamos a reunirnos con César y Luis a los que alcanzamos cerca de las chimeneas de la Galería TGR. Nos quedamos César, Luis y yo para agilizar el resto de la topo y Moisés prosigue para explorar las continuaciones de la Sala de la Esperanza. La topografía avanza a buen ritmo con tiradas de hasta 20 metros. Al cabo de bastante tiempo (el tiempo pasa volando mientras trabajamos) Moisés vuelve mojado y casi eufórico y nos cuenta de las galerías y el río que ha descubierto más allá de la Sala de la Esperanza. Nos ponemos todos a hablar con excitación y es difícil meter en cintura al grupo y terminar el trabajo de topo. Moises regresa a algún lugar resguardado para descansar y calentarse mientras nosotros acabamos el corto tramo que resta hasta la Sala de la Esperanza. En total salen 960 metros de topo sin contar ninguna de las galerías laterales. 
    Y comenzamos la vuelta que se convierte poco a poco en un duro empeño por no reventar los músculos lumbares. Encontramos a Moises en un rincón de la segunda chimenea hecho un pajarito; para no helarse se ha metido el carburero encendido bajo la camiseta haciendo una especie de tienda de campaña. La TGR se hace muy larga y empezamos a pensar que mejor hubiera sido no "empeñarse" tanto en explorar. Al erguirnos de nuevo, ya cerca de la Sala del Hueso, hemos olvidado la posición erecta. La reventada se va notando y de vez en cuando paramos a resoplar para seguir resoplando. Moises quiere salir el primero para no helarse y bajar al coche sin pausa para no quedarse en el exterior como un témpano. El orden de salida será: Moises, Luis, César y el último yo como siempre. Me cuesta deshacer los nudos de la cuerda y las mojaduras del pozo de 35 me han dejado empapado. Además, para amenizar, caen chaparrones de nieve granulada. El penultimo fraccionamiento requiere algunas virguerias y equilibrios pero no pasa nada y además no hace viento, ni nieva, ni llueve, hay un poco de luz y la niebla no es densa. A contrareloj recogemos todo nos abrigamos y ayudados por las linternas y la Luna descendemos. Durante el descenso el cielo se muestra con todo su explendor hacia el Norte tachonado de estrellas y del planeta Venus que parece al alcance de la mano. A las 11 y pico hemos alcanzado el refugio del coche. El termómetro marca 2º y los perros de la casa de Oscar ladran con ahínco excitados por el jaleo que montamos y por mi vacilón gu-gu-gu.
    Quedamos en que volveremos al Carrio pero no mañana.

24/4/04

Sopa de Ganso (24/4/2004) Torcón de la Calleja Rebollo

   El sábado pasado el Ganso es lo que estuvimos haciendo cuando Noelia, Pablo y yo nos fuimos al Torcón de la Calleja Rebollo con el BMW de Pablo por el puerto de Fuente las Varas hasta Sel de Souto en Matienzo y nos bajamos del coche y nos cambiamos y nos pusimos a preparar los carbureros y utilizamos una bolsa de plástico, donde echamos el polvo de carburo,  con un agujero que fabricó un anagrama en el asfalto. Y luego, cuando anduvimos hasta las cancelas y saltamos los sospechosos pastores eléctricos e invadimos la intimidad de un toro semental y de su vaca acompañante (en este punto no debieramos olvidar la primavera imperando y aromatizando con dulzor de flores de color malva todo el bucólico entorno) mientras el toro nos enviaba miradas sospechosas que nos hacían sospechar de su actuación posterior aunque luego giraron, el toro y la vaca acompañante, con parsimonia y se alejaron placidamente, hoyando el prado con agujeros de un palmo de profundo que nos hicieron pensar en un posible pisotón, y también nos obligaron a recordar a Pablo que el cordón de su bota derecha estaba suelto como en muchas otras ocasiones. Y después, cuando de forma cómica descendimos la herbosa y deslizante pendiente que da acceso al pequeño agujero vertical que da entrada al Torcón y del que se había desinstalado la cuerda y del que se resurge sobre una oquedad que amenaza, si no prestas la atención adecuada y sometes a una ágil actuación, con hacerte caer sobre unas duras piedras dos metros más abajo; y siempre acompañados por las dos sacas que deben bajar independientes pero solicitando nuestra atención como una grácil doncella que te hace mohines cuando está pidiendo en realidad que la adores con un mensaje no verbal. Y luego al comentar que la cueva es encantadora y coqueta, llena de rincones con gracia y bien decorados y con hábiles maneras de divertir al personal con juegos del tipo "sube una cuerdecita", "baja una cuerdecita", "pasa por una gatera" (y es aquí donde uno de los espeleólogos sugiere llamar gusaneras a algunas mal llamadas gateras, como la Chocolate Slice, y que incluso podría haber ratoneras, leoneras, giraferas y conductos para todo un parque zoológico; porque decidme: ¿que razón existe de que solo vaya a haber gateras? ¿en donde queda nuestro sentido democrático y el principio de igualdad de oportunidades? ¿acaso no tiene una lombriz el mismo derecho que un gato a que se utilice su nombre para bautizar una manera de moverse?; debido al método de avance y a su longitud una lombriz tiene muchas más posibilidades que un gato de practicar espeleo; pero no nos despistemos de nuestro principal objetivo que es narrar de forma objetiva el transcurso de una visita al bonito Torcón de la Calleja Rebollo). Y luego, disponiéndonos a deslizarnos con ligereza y donosura por un pasamanos, al que cada uno, en razón de la libertad de expresión que debe regir en un Estado de Derecho como el nuestro, elige pasar de una manera; y mientras uno hace un pasapiés el otro hace un pasaculos y un tercero hace un pasodoble de forma que la creatividad es una constante del grupo que disfruta jocosamente con todas las ocurrencias colectivas y personales, que de todo hay en este día. Y algo después, llegando al pocete por zonas resbalosas y simpáticas ¡ten cuidado por ahí! ¡ten cuidado por allá!, ¡por este lado es más fácil!  ¡por allí te caes en la trampa de la Hormiga León!, todo ello salpicado de memeces como ¡me resbalo!, ¡me caigo!, ¡vaya batacazo! y similares, de solaz general para todos los participantes. Y luego, ya de vuelta, ensayando un nuevo método para arrastrar las sacas por la gusanera (cf. ver más arriba) consistente en pasar la saca anclada al arnés por un cordino algo largo, con el objeto de poder mover las extremidades inferiores con mayor facilidad, seguido de cerca por el siguiente espeleólogo/a que liberará la saca en caso de que se quede enganchada en algún estorbo que a su vez lleva otra saca anclada y así sucesivamente… de forma que si hay n espeleólogos deberá haber n-1 sacas, es decir una menos que espeleólogos. Y más tarde al irnos a visitar una zona a la que se accede por una ratonera que, dependiendo de la habilidad de cada uno, nos agasajará con un premio consistente en "charco en las narices y los morros, con viento para amenizar la mojaduray también al seguir después por un corto ascenso en jirafera que nos llevará a una sala, Bazs Chamber, generosa y goteante (de la que parte una primera ruta de ratoneras-amenazadas-de-derrumbe-general-de-techos que no nos animaremos a seguir y otra ruta que por bonitas gateras escondidas entre formaciones nos llevara a una segunda sala y de seguido por una lagartijera a la que se accederá por el techo nos llevará  a una tercera sala y continuando por una gallinera amenazada por roca guillotinante nos llevará a una cuarta sala de la que por una arañonera con un pasamanos equipado se saldrá hacia una zona desconocida, fuera de topografía, que no visitaremos por el hambre). Y después, mientras volvemos al comienzo de la gusanera y comemos la comida que habíamos trasladado en las sacas, comida consistente en pan con el contenido de una lata de pulpo en aceite seguido de pan con chocolate y algún dátil, esto por mi parte, y por parte de Pablo y Noelia consistente en unas latas de ensalada acompañadas con pan y alguna cosa más, si bien es cierto que Noelia y Pablo habrán devorado en tres (¿?)  ocasiones chocolate y barritas energéticas acompañando la ceremonia de abundantes expresiones de hambre y desfallecimiento y también de ofertas para compartir dicha ceremonia conmigo, lo que parecerá exorcizar  un hambre primigenia que nos  retrotraería a la ansiedad primordial, la cual teoría es, en parte, confirmada  o hecha plausible por las palabras de Noelia "podría ser" o quizás algunas palabras similares. Y más tarde, mientras nos encaminamos, previa vuelta parcial hacia la salida, a una gran sala (Sala sin Nombre "hanging joints in roof" en la topo), a la que se accede por una humanera con bellas decoraciones y unos pozos ramposos, con puentes de roca y recovecos divertidos y juguetones, y en los cuales nos tropezaremos con una discusión de fondo -suscitada aparentemente por la técnica de Noelia en los fraccionamientos- entre Pablo y Noelia acerca de sus respectivos caracteres, que se prolongará -aún a pesar de las bellas helictitas y banderas y cristales del techo de la sala que todos admiraremos- por espacio de más de quince minutos durante todo el recorrido por la sala y la vuelta a la base de los pozos. Y después, durante el retorno a la salida en donde montaremos una sencilla logística consistente en que uno subirá la grieta de salida con el cabo de la cuerda, y extraerá las sacas formando un tren que otro ayudará en su ascenso; y finalmente, durante el descanso en la boca del Torcón, todos sonrientes y rodeados del perfume de millones de flores malva y de las señales dejadas por un día espléndido, evaluando las razones de habernos enterrado y filosofando en diferentes claves acerca de estas actividades que a lo largo de un día de ocio, como se supone que son los sábados y domingos y algunos otros días, hemos realizado los tres. E incluso despues, en el tranquilo descenso, solo roto por el agresivo entusiasmo de los perros de Sel de Souto, y en la corta estancia en el Bar de Germán, para tomar tónicas y zumos que todos nos pelearemos por pagar (¡!), la nota dominante habrá sido:
                 hacer el Ganso.      

15/4/04

El Engorde del Cerdo (15/4/2004) Sima de Benís

   El jueves quince de Abril decidimos ir a la Sima de Benís. Esta sima está en la Sierra de Benís (¡que original bautizo; deberemos felicitar a Salmerón!) a unos diez kilómetros de la desviación de la autovía Albacete-Murcia hacia Jumilla. Es una sierra poco llamativa por su altitud respecto al entorno y tiene zonas de meseta con pinar similares a los Bosques de Alcorón. Ya en los preparativos empezamos a preocuparnos. Vamos tres personas a la sima: Mavil, Marisa y yo. Sin embargo por mucho que lo intentamos salen cuatro sacas y no tres. Además una de las sacas es especial. Contiene un mazo de 150 metros de cuerda de 10 mm mas un grupo de mosquetones. Se necesitan las siguientes cuerdas: 15+25+50+50+50+50+80. Pero tres de 50 se convierten en una única de 150. Bueno, de cualquier forma aceptamos el reto y nos encaminamos a la cercana boca. Hay un pino muy hermoso y la sima sopla como un demonio.
    Aunque yo había estado hace un año y medio en esta cavidad no recordaba las estrecheces que se suceden antes del Pozo del Colmillo. Una de ellas recuerda al paso clave de la Toño. De cualquier forma, para las personas, bajar no es problema pero las sacas ofrecen alguna resistencia y nos vemos obligados a invitarlas a bajar subiéndonos encima de ellas para animarlas. Bueno desde que el mazo de 150 va saliendo todo se ve de otro color. Pozos ramposos, redondeados, con abundantes puentes de roca y muy blancos como en la Cueva del Pozo. Y así llegamos, siempre acompañados por el fuerte chorro de aire que asciende, al pozo de acceso a la Sala del Terremoto donde se nos acaba el mazo y sale la cuerda de 50. Más que una sala se trata del ensanche de una enorme diaclasa llena de bloques -algunos gigantes- y en pendiente. Sobre esos mismos bloques se ha formado una colada cuya prolongación por una estrechez inicia un pozo de unos setenta y pico metros -aquí sale la cuerda de 80- que al expandirse como diaclasa forma la Sala de la Vena. Abajo hay un charquito, algunos motoncitos de huesos de algún mamífero desconocido e incluso -en un resalte colgado- el esqueleto completo de un gato montés o de un pequeño lince. Imposible saber como han llegado hasta allí todos esos bichos. Interesante que la corriente de aire ya no es puntual sino que está diversificada débilmente por varias zonas... misterios. El panel que tenemos delante ahora tiene una acumulación de corales extraordinaria por su tamaño, su textura y su dureza.
    Placidamente iniciamos la subida con calor. En la Sala del Terremoto organizamos la logística de retirada. Marisa sube la primera con una saca que contiene la cuerda de 80 y alguna morralla más. Luego va Mavil y el último yo. Desgraciadamente he asumido el papel de desinstalar e ir ensacando el mazo de 150. Al principio la saca apenas pesa pero, según voy subiendo, la realidad se impone y la saca se va convirtiendo en un Cerdo en pleno Engorde. Cuando llego a La Tripa (galería bautizada así por Salmerón) por fin acabo de ensacar la cuerda y veinte mosquetones: el Cerdo llega a su plenitud. En el Pozo del Colmillo decidimos ascender las sacas por elevador. Luego hay que moverlas por el pasamanos de acceso y por una corta gatera que nos pone bajo la estrechez. A fuerza de blasfemias y tras una batalla campal conseguimos ascender por la estrechez nosotros, las sacas y el Cerdo. Y llegamos al último resalte. Es raro este resalte. Para las personas ofrece pocas dificultades, pero para las sacas es una pesadilla. Resoplando y jurando en arameo conseguimos teletransportar tres sacas y finalmente le toca al Cerdo. Pero el Cerdo se atora y a pesar de tirar entre los dos como condenados no sube. Lo intentamos de tres maneras. Pero se niega. Lo odiamos a muerte. Entonces decidimos destripar al Cerdo.  Tomo el cabo de la cuerda de 150 lo subo y me voy con el hasta la entrada de la sima que esta a unos veinticinco metros. Allí me espera la noche, la lluvia, el frío, la niebla y el vendaval que sale por la sima y que me llena de tierrecilla los ojos. En este acogedor ambiente voy cobrando los 150 metros de cuerda a base de tirones que me dejan baldaos los brazos y los riñones (...pero bueno esto lo hacemos por placer, no te quejes...). Cuando tengo toda la cuerda la voy enrollando y ordenando convirtiéndola en un mazo manejable para, finalmente y tras todo esto, irnos envueltos en la lluvia al coche con cuidado de no perdernos. Viva la espeleo. 
    Sima de Benís maravillosa.

10/4/04

Medianoche es la verdadera Luz (8-9-10/4/2004) Simas de la Higuera y Destapada

El primer día, gris y lloviznoso, quedamos en el arranque de la carretera de Mula a Pliego. Vamos a la Sima de la Higuera. Los coches se dejan junto al cementerio de Pliego. En mi coche: Marisa, Mavil y Perico. En el coche de César: Moisés y Luis. El acercamiento hacia la sima es corto, suave, primero entre melocotoneros y después entre pinos. Mavil ha llamado con antelación a Pedro, del grupo de Pliego, y el candado de la verja de la Sima está abierto. Instalo yo. El pozo es cómodo; hay parabolts y siempre está instalado con chapas de acero inoxidable; las raíces de la higuera me acompañan al menos treinta metros hacia abajo (son de un tamaño tal que permitirían ascender utilizándolas de único agarre).  De pronto no hay chapas en la instalación. Nos parece extraño. Como no hemos traído chapas decidimos salir de la sima, buscar a Pedro en su casa de Pliego y pedirle sus chapas. En caso de que no tenga éxito esta gestión iremos a coger material a casa de Mavil, en Molina. Pedro no esta en su casa pero lo localizamos por el móvil. Le extraña que no esté la instalación completa pues siempre es así y lo comprobó hace una semana. Sin embargo han estado haciendo unas prácticas de rescate hace unos días y han equipado con más parabolts la sima y al recoger se han llevado lo que pusieron y algo de lo que estaba puesto permanentemente. Bien, Pedro nos deja unas cuantas chapas y con una reinstalación de lo que ya está puesto consigo bajar hasta que surge otro problema: faltan diez metros de cuerda para llegar abajo Con una única cuerda de 85 no es suficiente. Bueno esta vez le toca a Perico -que va el último-, salir de la sima en solitario, ir al coche, coger una cuerda, volver a subir hasta la boca y bajar hasta donde estamos. Así pues conseguimos aterrizar en la base de los pozos a las dos y media. Comemos. Y nos ponemos a ver, para algunos es la octava vez,  las maravillas de esta cueva: paso Gema, Sala de la Bañera (lago transparente), Sala del Paraíso, Cuatro Caminos, Pastelería, Sala Pedro...muchas fotos y mucha admiración. A las ocho y media estamos saliendo, el tiempo sigue lloviznoso, Pedro nos está esperando e intercambiamos historias de vida, información varia, proyectos e invitaciones. Ya es de noche y cada mochuelo vuelve a su olivo. El olivo de Cesar, Elena, Moisés, Ester y Luis era el Refugio de Espeleólogos de Cieza pero debido a la suciedad e incomodidades se cambiaron a otro olivo: casa rural en el campo de Cieza.

El segundo día, gris y lluvioso, pensamos ir de excursión por la costa pero debido al mal tiempo hacemos un circuito turístico muy completo: El Portús, Cabo Tiñoso, Cueva del Agua de Isla Plana, Aledo (pueblo medieval), Murcia (Trapería, Casino, Catedral, Belluga, Glorieta, Puente Viejo, Floridablanca, Puente Nuevo, Procesión del Silencio; malestar) y Tasca del Palomo.

El tercer día, gris y lluvioso, Cesar, Moisés, Luis y yo decidimos ir a la Sima Destapada. La noche anterior no estaba claro todavía donde íbamos a ir -cuestión de dolores, cansancio y lejanías- pero he preparado minuciosamente la logística: cuerdas, sacas, líquidos y acopios. Llueve durante el viaje. Hace frío. Mientras comenzamos los preparativos amaina. Así pues, podemos entrar por la reducida boca de la Destapada cómodamente. Instalo los estrechos pozos de entrada hasta el primer nivel. Allí nos reorganizamos y proseguimos hasta el pozo de acceso al Callejón de las Flores y la Sala Cartagena. Lo instalo y hacemos una visita a esta bella zona. De vuelta retomamos la ruta hacia la cabecera del Pozo Coke. Allí almorzamos. Cesar instala el pozo seguido de cerca por mí que le voy dando alguna indicación. Pasadas las gateras entre el Coke y el Salva vuelvo a retomar la instalación. Consumo la cuerda de 50 que nos ha prestado Mavil y le pido a Moisés la cuerda de 80 para seguir. Hay cierta tensión. Debido a ello Moisés continúa instalando con tan mala suerte que durante un largo rato busca y no encuentra un fraccionamiento esencial para la instalación; hasta que habiendo decidido abandonar y habiéndole recomendado que vaya mirando bien en su ascenso por fin encuentra el químico de acero inoxidable. Así pues sigue bajando y dejo pasar a Luis y a Cesar pues yo estoy en una buena repisa. Sin embargo cuando llego al siguiente fraccionamiento Cesar, que está diez metros más abajo me dice que la cuerda tiene un roce horrible y que el no baja. Al lado hay un fraccionamiento pero ya no se puede utilizar  porque la cuerda va justa. Decido subirme también. Compruebo que si estas en reposo dejas de sudar a pesar del calor y de la humedad. Es menos fiero el león de lo que lo pintan. En la repisa entre el Coke y el Salva esperamos a Moisés y a Luis quien a la postre es el único que ha bajado al lago de la Destapada. Seguimos todos para arriba, con calma en general. Salgo desinstalando los últimos pozos y me maravillo de la belleza de la Bahía de Mazarrón al anochecer con todas las lucecitas, las nubes azuladas y nítidas y el ambiente fresco y verde que ha dejado el día. Cada mochuelo vuelve a su olivo.

Medianoche es la verdadera Luz.

3/4/04

Inimaginable (3/4/2004)

   De nuevo en la Red del Gándara, pero esta vez con Juan Colina, Elena, Carmen, Javier, Moises y Luis, todos del SCC. El día está tranquilo y soleado. Poco a poco vamos adentrándonos en la cueva desde la cutre entrada desobstruida, pero esta vez nos desviamos por todas las galerías que se nos ocurren. Entre otras cosas llamativas encontramos antes de la zona de gateras una galería amplia, muy atractiva,  llena de formaciones. Cuando el grupo va conociendo la Red la opinión inicial de que se trata de una cueva de cursillo se va desmoronando. Las gateras son fáciles pero cansadas y el pozo tiene riesgo de caída de piedras y además los fraccionamientos no son estándar para un cursillo. De una manera u otra vamos acercándonos a la Sala de la Cascada salpicando el recorrido de paradas para hacer fotos, uno de los objetivos del día. La Sala de la Cascada esta llena de neblina y los focos no nos sirven para ver lo que nos rodea; sin embargo dispersandonos por la Sala e iluminando con los focos si que nos damos cuenta de sus verdaderas dimensiones. Asi descubrimos una de las fotos más interesantes de todas las que se hicieron: iluminar simultaneamente con todos los focos la Cascada y flashearla desde lejos... ya veremos lo que sale. El grupo llega en goteo a las excéntricas y tras un vistazo inicial se decide comer un poco más allá -en la galería fósil- donde el viento y la humedad se notan mucho menos. 
    La excéntrica "regular" es la estrella del grupo de excéntricas tanto por su aislamiento de las restantes, como por ser la primera que te tropiezas, como por ser la única de su tipo en un grupo que ya es bastante único en sí mismo. Es decir es una rareza dentro de algo muy raro. Inimaginable. Se trata de una formación de un grosor algo mayor que los típicos macarrones que se inicia en el techo como una vulgar estalactita. Pero cuando lleva recorridos unos 10 centímetros hacia abajo cambia de dirección bruscamente formando ahora un tramo rectilíneo y horizontal de otros 10 centímetros. Y a continuación viene otro tramo vertical, típico de estalactita, de otros diez centímetros y así se siguen alternando tramos horizontales y verticales; en total creo que son cinco horizontales y cinco verticales. Esta "regularidad",  que contradice la denominación de excéntrica, con ser  extraordinaria tendría mayor sentido si las concrecciones que rodean a esta fueran similares, pero es única en su grupo; desde luego hay tramos horizontales en otras del grupo pero nada que ver con una sucesión regular como ésta. Si el viento reinante fuera el responsable de su formación los tramos horizontales indican que el viento se para de golpe durante miles (?) de años y luego se pone a soplar otra vez de golpe durante miles (?) de años. Sin embargo si solo fuera el viento deberíamos observar pautas similares en otras excéntricas del grupo. Hay, además un problema con el viento y es su falta de constancia tanto en intensidad como en dirección e incluso en sentido ya que depende del contraste entre las condiciones climáticas entre el exterior y el interior de la cavidad. Como en casi todas las cavidades de la zona los días de frío intenso se invierten las direcciones de los soplos. Además la cascada con su flujo cambiante contribuye a la irregularidad del soplo en la zona ya que el grupo de excéntricas está justo detrás de la cascada a unos 10 metros de la caida de agua. La mayoría de las formaciones excéntricas del grupo exhibe una típica irregularidad en su dirección de crecimiento aunque muestran una dirección dominante en la que estan "peinadas". Parecen "más normales". Pero esta excéntrica "regular" es de una anormalidad increíble. Se merece una tesis doctoral. Si solamente tuviera que explicar esa excéntrica de forma aislada se me ocurre, como primera hipótesis, las últimas glaciaciones para explicar las alternancias. Una época en que la zona del Asón estuviera cubierta de glaciares se correspondería con un sellado de la cavidad y con ausencia total de viento mientras que un periodo interglaciar podría corresponderse con un flujo de viento cuya dirección media ofrece poca dispersión y por tanto podría facilitar el crecimiento rectilíneo horizontal.  Sin embargo a esta hipótesis se le pueden hacer multitud de críticas y tiene muchas dificultades que superar...
   Durante la comida nos damos cuenta de que la baga de carburo no está en ninguna saca. Nadie se ha ocupado de meter la pesada baga. La irresponsabilidad generalizada y amparada en el grupo. Bien, algunos carbureros estan empezando a fallar. Decidimos que, mientras Juan, Javier, Carmen y Elena se quedan en las excéntricas haciendo fotos, Mois y Luis  irán conmigo a buscar una baga que se quedo olvidada al final de la galería fósil hace unos meses. Cuando llegamos a la zona, tras unos veinte minutos de azarosa marcha, la peinamos pero no encontramos la dichosa baga. Ha desaparecido. Decidimos continuar hacia el vivac de los franceses y coger prestado un poco de carburo. Diez minutos despues aterrizamos en el bonito y vivac donde al fin conseguimos carburo. De vuelta a toda pastilla alcanzamos en la base de los pozos al resto del grupo. Allí nos tiramos unas dos horas y pico hasta que subimos todos. Y gracilmente recorremos a la inversa las galerías de la Red hasta que asomamos, todos y todas, por la boca de la cueva, hora local ocho y media, todavía es de día y el tiempo magnífico.
              Cueva Recomendada

27/3/04

Alone (27/3/2004) Hoyuca

  Las cuevas están oscuras y a veces dan miedo si estas solo. Sabes que pueden ser un buen lugar para refugiarse pero también para desaparecer y perderte o para encontrar todos tus fantasmas. Sin embargo el grado de excitación que produce la espeleo en soledad es intenso y a veces como experiencia o como último recurso, si nadie está dispuesto a hacer espeleo, puede dar buenos resultados. He practicado la espeleo en soledad, por supuesto dando aviso de entrada y aviso de salida, entre otras en las cuevas de Matienzo (Hoyuca, Hoyo de la Reñada, Sistema de la Vega), también múltiples veces en Riocueva, en algunas cuevas de Murcia como el Solins o el Gigante y en algunas del Asón-Mortillano como La Rubicera o la Cueva del Nacimiento del Asón, o cuevecillas sin nombre. De todas estas experiencias la más intensa, sin lugar a dudas, fue la travesía Coterón-Reñada sin haberla hecho antes. Por un lado el grado de concentración y por otro la sensación de inquietud y de duda ante el compromiso de recorrer los pozos descendentes sin retorno y solo (aunque tengas la topo y todo parezca estar claro) se convierten en tus compañeros de espeleo. Sobre todo sentía cada pensamiento con gran nitidez y cada detalle de lo que me rodeaba con precisión. Lo calculabas todo al menos tres veces antes de hacerlo. Durante ese recorrido comprobaba continuamente mi posición en la topo; sin embargo hubo un rato entre Castle Hall y el Duck en que me moví por intuición y por pequeñas señales que me "indicaban" el camino principal, pero no identificaba mi posición. Sentí bastante estrés en esos momentos y solo me tranquilicé cuando llegué al Duck y lo pasé. De cualquier forma fue una experiencia positiva.

    Este sábado he vuelto a la Hoyuca, una de mis cuevas predilectas. Como no había espeleólogos disponibles pensé en fabricar uno virtual pero no funcionó. Así pues retorné a mis practicas de espeleo en soledad. Me dedique en exclusiva a reconocer exhaustivamente la red de entrada. Me metí por todos los agujeros por los que cupe. En uno de ellos tuve que recular sin problemas. La red te conduce a los mismos sitios una y otra vez por diferentes conductos de manera que hacerse una idea global del laberinto es difícil. Que yo recuerde debo haber estado unas cinco veces en la red de entrada de la Hoyuca y siempre descubro algo nuevo. Además debido a la variedad de los pasos, gateras, trepadas, destrepes and so on constituye un entrenamiento muy completo para no quedarse paralítico. Tres horas sin parar de red de entrada de la Hoyuca equivalen a una jornada de espeleo de unas cinco o seis horas en una cueva estándar (por cierto ¿¿¿qué significa estándar en materia de cuevas???) (Respuesta personal a la pregunta: una cueva en la que la mayor parte del tiempo, digamos un 80%, te desplazas más o menos erguido; quizás esquivando algún obstáculo para no romperte la crisma). Así pues anduve arrastrado por la Hoyuca. En esta cueva nunca olvido el accidente del Astradome en que murió un inglés del Grupo de Manchester por una caída al vacío de noventa metros. Luego sacaron el cadáver desde el remoto Astradome hasta Riaño vía las gateras sucias. Pero todavía es perfectamente discernible en algunos sitios la señales del arrastre de la camilla y te hacen pensar en el fantasma de ese pobre inglés al que la muerte sorprendió tan joven. Estos pensamientos te llevan a  sentir cierto respeto por la oscuridad y el ambiente de la Cueva de la Hoyuca. 

20/3/04

Trolls (20/3/2004) Entrada al Sistema de Garma

   "La Gran Puerta os espera. Por alli entrareis al Reino de Garma Ciega. Debereis domesticar a los Trolls para que os ayuden a abrir un camino en el interior de la montaña. Tardareis 50 Lunas en alcanzar el Reino de Garma Ciega. Pero no os desespereis, tened tesón y el Cielo os ayudará. No desfallezcais. Las pruebas que os esperan superan todo lo imaginable. Semanas y meses arrastrandose por conductos en que casi será imposible respirar, llenos de gases venenosos que os haran enloquecer y que os quemarán los pulmones. Ruidos horrorosos que os oradarán los tímpanos y os harán vomitar las entrañas. Manadas de Orcos, Titanes y Vampiros que intentaran devoraros y machacaros. Torrentes subterráneos que os arrastrarán hacia profundidades inconcebibles. No os desanimeis por todo ello. Continuad con valentía y diligencia inasequibles al desaliento y obtendreis el gran premio del Reino de Garma Ciega."  
                            Oráculo del Bosque de Encinas de Gandasón en el Equinoccio de Primavera del año MMIV. 

   A la fecha arriba citada los confabulados aquí presentes: Gelus, Wi-chi, Frodo, Merin, Olarr, Místico y Al-Andalus, y como testigos tres presentes más, juran y sellan con su sangre el compromiso de no cejar en el intento hasta alcanzar el Reino de Garma Ciega; y se comprometen a ayudar a sus compañeros en la ventura y en la desventura en el éxito y en las dificultades hasta lograr el objetivo o morir en el intento.

    El día se presentaba hermoso y primaveral y el ascenso hacia La Gran Puerta se hizo ameno con las charlas de los compañeros acerca de las últimas novedades de los Reinos Feudales y de los Señores Poderosos. Delante iban cuatro compañeros y en nuestro grupo tres. Al cabo de una media hora intuimos que estaba cerca la Gran Puerta. Durante un buen rato anduvimos dando vueltas sin encontrar el pasadizo que da comienzo a la Gran Puerta. Aunque dos de nosotros ya habian estado otras dos veces en el comienzo de la Gran Puerta la memoria les fallaba hoy, quizás debido a influencias malignas de la noche anterior. Por fin despues de trepar destrepar y deambular por terrenos difíciles casi una hora y de haber pasado a tres metros del pasadizo de la Gran Puerta (!!) sin verlo, por fin nos topamos con el. De inmediato todos los presentes sacamos nuestras vituallas y nos pusimos a recuperar fuerzas como condenados a trabajos forzosos. A los pocos minutos el trío más entusiasta se introdujo por el pasadizo de la Gran Puerta y comenzo a cavar y a desobstruir con azadas, manos y todos los medios a su alcance. Pronto empezaron las dificultades. El equipo no era el adecuado, faltaban cosas y el ingenio comenzó a agudizarse. Hubo que salir a buscar  e inventar remedios para los objetos mágicos que faltaban. Por suerte el destino nos sonreía. Mientras tanto la mayor parte del grupo se dedicaba a contemplar y adorar la Naturaleza que nos rodeaba. Algunos cayeron en los brazos de Morfeo. Pasaron tres buitres que ascendian sin esfuerzo aparente. Los trabajos continuaban. Poco despues del mediodía aparecieron los confabulados Frodo y Olarr que nos trajeron charla amena y alegría contagiosa y que pronto empezaron a ayudar. El tiempo se fue enfriando, aparecieron las nubes y la niebla besaba las cumbre de las Montañas que nos rodeaban. El cansancio se dejaba notar y en algunos hacia presa un ánimo melancólico cuyo origen no supimos desentrañar. El atardecer caía. Cinco de nosotros decidieron descender hacia el Valle mientras los cuatro restantes ultimaban el trabajo del día. Habiamos avanzado dos metros en un frente y tres o cuatro en el otro. Un suave chorro de aire gélido nos estuvo diciendo en todo momento que el Reino de Garma Ciega estaba en esa dirección...

13/3/04

Es Primavera en La Cañuela ((13/3/2004) La Cañuela

   Resulta conmovedor darse cuenta la cantidad de ilusiones que se entrecruzan en las vidas de los seres humanos. Una nueva hornada de potenciales espeleólogos se esta cociendo estos días entre nosotros. Estudiantes, Maduros, Erasmus, Currantes, Parados, Lanzados y Menos Lanzados, Emocionados, Fríos, hay muchas especies de humanos entre ellos.
    Nosotros nos movemos de acá para alla dando explicaciones, contestando preguntas, y soltando paridas diversas que muevan al personal. Los preparativos de un grupo de 25 personas son lentos y todos desarrollamos paciencia y tranquilidad. Despues de resolver multitud de pequeñas complicaciones con los equipos llega el momento en que todo y todos estamos listos y comenzamos el suave ascenso entre bucólicos prados y bosquecillos que nos llevan a la BOCA de la CUEVA.  Tras el pasamanos y viendo las retenciones que se producen cuando hay algún paso que requiere atención el grupo se excinde espontaneamente en dos grupos de más o menos la mitad 12/13. Desde el pasamanos a la Encrucijada vamos por las galerías inferiores -en donde encontramos un murcielago solitario hibernando-  y allí volvemos a contactar a voces los dos grupos. Tras un nuevo movimiento por la zona de las Sierras todo el personal se vuelve a reunir junto al Desfondamiento. A partir de aquí accedemos en peregrinación a la sala Olivier Guillaume en donde reposamos y comemos (algunos por segunda vez). Damos un repaso tranquilo a las paredes y techo con los focos y observamos varias galerías colgadas que parecen vírgenes. En una cueva así todo es posible. Si se quieren alcanzar requeriran escaladas interesantes. Tras todo esto volvemos en grupos hacia la salida vía Bulevares y rappel. Hace un día soleado pero frío....

21/2/04

Relatividad General (21/2/2004) Cueva de Gervás

    Cierto que todo es relativo. Tenemos multitud de pruebas de este principio general. Principio del mundo físico del mundo mental y del mundo mundial. Durante el Puente de Carnavales tuve el placer de escaparme con la nieve en los talones por el puerto de Piedrasluengas hacia Murcia donde contacté de nuevo con mis amigos espeleólogos murcianos. Mi amigo Mavil me propuso ir a visitar una cueva en Sierra Espuña de la que le había hablado un amigo de Alhama que suele ir al rocódromo de Molina, que es el típico lugar de encuentro social y fabricación de planes. Dicho y hecho.
    El sábado por la mañana quedamos con David y Hamed en un famoso mesón, la Jarra de Oro, en la carretera que sube hacia Espuña desde Alhama. David se dedica a la construcción y Hamed es un jovencísimo -21 años- y atípico marroquí que laborea en tareas agrícolas. David le ha vendido la moto de la Cueva de la Matilde (Gervás) a Mavil como una cueva poco conocida y de ¡¡dos Km.!!. Chachi piruli. Bueno nosotros salimos, ya con retraso, de Molina hacia Alhama, el día promete niebla, frío y quizás agua. Cuando estamos llegando nos llama David que se va a retrasar un poco. En total nos retrasamos entre todos una hora y media más o menos. De todas formas tenemos tiempo de contemplar en la Jarra de Oro el culto al almuerzo de media mañana entre el variopinto personal murciano: cazadores, tortilleros, caminantes, montañeros y comilones varios.
    Bien, después de unos quince minutos de coche llegamos a Gervás y por una buena pista nos adentramos hacia la Sierra pasando por varios caseríos auténticos. La gente nos mira y nos sentimos acusados de tener tiempo libre, y de poder utilizar el sábado por la mañana. Mientras tanto ellos curran en enormes campos de frutales y cuidan animales. Nosotros nos sentimos acusados pero envidiamos su vida en contacto con la tierra. Hay hermosos pavos reales alrededor del último caserío. Poco después dejamos los coches y seguimos entre neblina una senda que discurre por un barranco seco con abundante vegetación (en Cantabria es imposible andar por un barranco seco, primero porque no están secos los barrancos y segundo porque la vegetación es inexpugnable). Tras media hora de camino abandonamos el barranco hacia la derecha y trepamos unos 50 metros por la ladera hasta llegar a un pequeño agujero: la Cueva de la Matilde.
    Se supone que David conoce la cueva ya que ha entrado varias veces. La cueva se inicia con una rampa descendente que desemboca en una Sala de la que se sale por una pequeña galería a la izquierda -única progresión posible-. Es una cueva con un aspecto muy extraño. A partir de aquí no se acuerda. Descendemos a otra Sala y nos metemos por uno de los muchos agujeros que hay en el suelo que nos lleva tras un par de gateras incómodas a un desfondamiento en donde aparecen tres o cuatro posibles  continuaciones. Pero David dice que por ahí no se llega a la "sala" que el conoce en donde hay "una columna". Bien, después de dar unas cuantas vueltas por algunos agujeros volvemos sobre nuestros pasos paramos y nos dedicamos a comer un buen rato mientras David busca "la sala" y "la columna". Tras un rato tira la toalla. Le pido que me describa la cueva según la recuerda. Dice que desde la entrada a la sala con la columna tendieron un hilo de 60 metros. Mavil y yo deducimos que desde donde estamos debe haber como mucho 20 metros hasta la columna. Me meto en la dirección de la sala  de los agujeros la atravieso y al fondo a la derecha está la "sala" y la "columna". Según David la cueva continua pero "no por aquí"  Dice que dos kilómetros...Lo que está claro y confirmo después es que David conoce solo un par de cuevas. Para él esta cueva es enorme...Todo es relativo. Desde la sala donde hemos comido se accede mediante una trepada a una pequeña capilla con excéntricas. Siempre hay un toque mágico. 
    De vuelta hacia los coches Hamed nos cuenta que procede de la zona fronteriza con Argelia al este de Marruecos, que lleva diez años en España y que le encanta la espeleología. Le sugiero a Mavil que les de un cursillo de cuevas y de técnica a los dos... 

7/2/04

Tozudos y Zoquetes (7/2/2004)

       Tozudos y zoquetes: así es como pensamos que deberíamos bautizarnos si fundásemos un club de speleo. Todo espeleólogo que se precie tiene una cueva "de reserva". Esto viene a ser como la bala de reserva que todo espia se queda por si le capturan . Si el espéleólogo sospecha que va a ser capturado y torturado para arrancarle una confesión utiliza su cueva de reserva. Como todo en esta sociedad tan actual la cueva de reserva sigue los dictados de la moda. Desde luego las modas tienen sus razones ocultas generalmente basadas en la estética de algunos individuos privilegiados a los que la mayoria suele envidiar. Pues bien durante el sábado los cuatro espeleólogos (Cesar, Luis, Mois & me) que formábamos la expedición al Ca''rrio tuvimos que utilizar nuestra cueva de reserva. El Ca''rrio nos conducía hacia la tortura y el sufrimiento en la húmeda y neblinosa mañana del sábado. En el camping de San Roque RioMiera nos encontramos con una gran manada de espeleólogos madrileños (SEJA) decididos a subir hacia la Torca de Bernallan. Tuvimos una larga charla con ellos para solaz del personal. Además se nos unieron Guillermo y Amparo. De cualquier manera una vocecita interior nos decía que no iniciasemos el ascenso. Así pues emprendimos el camino hacia nuestra cueva de reserva: LA RED DEL GÁNDARA.
       Entre las 11 y las 12 nos metimos por fin en la cueva. Amparo y Guillermo nos acompañaron hasta aquí. Lo primero que hicimos fue intentar ver el oso que hay cerca de la entrada a mitad de un pozo de unos 45. Bajó Mois pero ninguno mas, pues del oso solo quedan tres huesos y un fragmento de cráneo. Recorrimos a buen ritmo todo el camino hasta la gran sala con la cascada y las excéntricas. Allí comimos e hicimos una cuantas fotos -todos discutiendo que es lo que había que fotografiar- pues del carrete solo quedaban 9 fotos. Las excéntricas produjeron diversa expresiones de asombro que terminaron aburriendonos de reiteradas; y comparativas con todas las excéntricas antes vistas. Reiniciamos la marcha hacia el interior y nos metimos por la gran galería fósil que comienza tras la cascada. Sabíamos que debiamos encontrar un paso hacia el río. Tras buscar un poco dimos con el paso al final de la galería. Desde este punto y en menos de diez minutos llegamos a un hermoso vivac totalmente instalado y acondicionado (incluso con adornos navideños). A partir de aquí teníamos dos posibles rutas. La primera ascendiendo un corto tramo de cuerda nos llevo a un meandro arenoso del que alguno de nosotros dijo que era la galería más bonita que había visto. Intuitivamente íbamos poniendo oído pues esperábamos oir el río. A veces creiamos oirlo. Al cabo de un rato empezamos a oir algo. Y poco despues desembocabamos en un balcón-ventana frente a un pozo con cascada -quizás lo más espectacular que he visto en todo el tiempo que llevo recorriendo cuevas-. El pozo enorme,  muy ancho, calculamos de alto unos 20 o 30 para abajo y al menos 50 o 60 para arriba -no lo sabemos pues el foco no llegaba-. El agua cayendo desde arriba del todo y pasando por delante de nosotros como una película: mucha agua. Por el balcón pudimos pasar hacia varias galerías, algunas con bellas concrecciones. De vuelta visitamos una desviacion importante. Ya en el vivac tomamos otra ruta que descendiendo por una gran galería nos condujo hasta un río que seguimos un rato hasta hacerse ancha y con playas la galería. Y el cansancio nos hizo volver. De aquí a la salida con tranquilidad y paraditas 3 horas y pico. Hermosa vuelta al exterior con luna y nubes bajas, contentos de las maravillas de la Red del Gándara. Nuestra cueva de reserva.
                                        Recomendada por Tozudos&ZoquetesS.L.

23/1/04

Logistic Enterprises (23/1/2004) Sistema de Oreña

     Entramos por la Sima del Hielo al Sistema de Oreña el domingo a las diez y media tras ayudar a unos pringaos con un colocón de sábado infernal a sacar el coche del barrizal, en el que se les ha quedado clavado, junto a la ermita de San Roque. El depósito del carburero se ha picado así que decido llevar solo la Tika para iluminar. De todas formas en las gateras y estrecheces es lo mejor. Las sacas se hacen pesadas en esta cavidad debido a que siempre hay que estar ayudándolas a pasar por todos lados. Nuestro proyecto es recoger una cuerda de unos 30 metros depositada cerca del pozo de la Castaña y luego desmontar de la dos cuerdas de ascenso hacia Gaterópolis la más rozada. Pero viendo lo llenas que ya van las sacas (material personal, comida, agua, cámara de fotos, equipo de spits, mosquetones y chapas, equipo de topo, taladradora, baterías y varios) solo nos llevamos la de 30. Ante la gatera larga tenemos tres opciones:
1) pasar de uno en uno arrastrado la saca correspondiente como castigo personal.
2) pasa el primero arrastrando las dos sacas como una locomotora con dos vagones y el segundo ayuda desde atrás.
3) pasa uno la gatera con un cabo de cuerda y tira desde el otro lado como un condenado de las dos sacas formando un tren mientras el segundo ayuda detrás.
            Nos quedamos con la tercera opción y funciona bien. Poco a poco nos acercamos a la zona de exploración. En la Sala de los Dos Laminadores dejamos la comida el agua y unas cuantas cosas más y nos llevamos todo lo necesario para instalar el Pozo Alucinante. Al cabo de un rato de contorsiones nos preparamos y voy instalando el Pozo. Descubrimos que a nivel de cabecera no hay continuación razonable salvo por unas chimeneas ascendentes que parecen ir directas hacia la superficie. Así monto una buena cabecera y bajo el pozo. Abajo hay algunas fisuras y laminadores completamente obstruidas salvo un pequeño aporte rasposo y demasiado estrecho. Descubrimos un pozo paralelo de similares dimensiones (20 de profundidad y unos 5 o más de anchura) unido por una ventana. A un tercio de la cabecera hay una galería colgada. Por ella se puede continuar en la dirección correcta hacia Rosneras pero habría que cavar. No hay soplo. En el pozo paralelo –que no bajamos- hay dos galerías colgadas, una de ellas ancha y hacia atrás y otra hacia el norte. Tras todo esto comemos recogemos y nos vamos. Como ahora no tenemos la cuerda (está en el Pozo Alucinante) nos decidimos por la opción b) de arriba. La saca esta a punto de quedarse atorada pero cantándole y a tirones sale.
Para las próximas entradas al Sistema de Oreña hemos confeccionado una lista de trabajos:
a)                              Topografiar una pequeña red secundaria en Gaterópolis
b)                              Explorar y topografiar dos galerías importantes (una con soplo) en idem.
c)                              Explorar el pozo paralelo al Alucinante y sus dos galerías colgadas.
d)                              Excavar la Galería de la Esperanza en el Pozo Alucinante.
e)                              Desobstruir el acceso directo al pasamanos de entrada a Gaterópolis.
f)                                Mejorar el tránsito de la gatera clave hacia la Galería 2001.
g)                              Trabajar en la conexión de Torca Nigeria con Torca Sindical.
h)                              Explorar y topografiar la red Solares
i)                                Desobstruir el acceso al río de las marmitas en Torca X.
j)                                Continuar la exploración de la zona remota de Torca X. 
Como veis hay trabajo para rato y para muchos. Todos estos trabajos son excelentes para conservar la forma.                                       Un saludo. 

10/1/04

Gaterópolis y el Pozo Alucinante (10/1/2004) Sistema de Oreña

     No nos queda más remedio que admitir que hemos llegado a Gaterópolis. El Sistema de Oreña nos tiene acostumbrados a dar cueva metro a metro a cambio de sudor y esfuerzo  pero esto es definitivo y completo. ES TOTAL.
    El material imprescindible que Moisés y yo portábamos para por poder explorar en esta zona consistía en: pala pequeña para remover, pala grande desmontable para cavar en serio, cortafrios y martillo para picar, equipo de topografía y equipo de spits.  Adicionalmente llevábamos una cuerda para sustituir una de las que están puestas en el Pozo de la Castaña si no conseguíamos un acceso directo a la zona punta (o puta?).
    Lo primero que hicimos fue intentar conectar dos galerías que se acercan a menos de un metro -según la topo- y que nos evitarían la bajada y subida del pozo de la Castaña. Pronto dimos con roca compacta y dura por lo que trasladamos el trabajo -hurgando por el camino- a otra zona costrosa que parecía fácil de horadar y que nos llevaría directamente a las nuevas galerías. Después de cavar un cráter importante y de montar un seguro de cabecera por si cedía toda la placa sobre el pozo de la Castaña dimos sobre roca masiva. El cortafrios se encajo y tardamos quince minutos en sacarlo. Reventamos para obtener nada de nada. Lo siguiente fue instalar una cuerda en condiciones con un protector para roces en el pozo y trasladarnos a Gaterópolis. Se nos hicieron las dos de la tarde con todas estas actividades complementarias y decidimos aligerar las sacas comiéndonos todo los víveres que llevábamos. 
    A continuación pasamos la gatera larga y entramos en plena zona nueva. Como la gatera no permite otra cosa -con suerte- que pasar, dejamos para el final el medir su longitud y obtener una estimación del rumbo. Nos dedicamos a topografiar la ruta principal -con algún ramal sin importancia- por la zona de galerías agateradas y desfondes hasta llegar a la Sala del Laminador Doble. Aquí dejamos la topo y comenzamos la exploración topera. Moisés eligió el Laminador Doble y yo la primera gatera arenosa a la derecha de las Sala. Al cabo de un rato de cavar con mi pala alpina deje practicable el paso de la gatera -que sopla débilmente- y Mois vino para inaugurar la zona conmigo; exploramos una zona de desarrollo modesto con desfondes y gateras fáciles que nos llevan hacia abajo y hacia el oeste. De inmediato nos pusimos los dos con el Laminador Doble y después de trabajar un tiempo y de sacar arena, piedras y bloques enormes (uno de ellos memorable por pesar 100 kilos y medir un metro y medio) pudimos inaugurar la gatera de los Menhires. Al otro lado nos esperaba con toda su negrura el Pozo Alucinante y una galería colgada que habrá que escalar. Más trabajo pal personal. Esto es incorregible.
    Volvimos atrás y salimos midiendo la gatera LARGA. Midió 18 metros más o menos. Y renqueando volvimos al exterior y a los coches tras 11 horas de curro majete.
                Todos quedáis invitados a trabajar en el Sistema de Oreña. Tendréis una experiencia inolvidable. 

31/12/03

Una Montaña de Mierda (31/12/2003) Sima Promoción

     Mierda es lo que nos encontramos en la Sima Promoción. Murcia/Cieza/Desfiladero de los Almádenes/Los Losares bajo el pico Almorchón/Sima Promoción. Lugar difícil de encontrar, sima dfícil de encontrar. Sima Grande, Sima del Pulpo, travesía del Río Niño...Los Losares ocultan una riqueza espeleológica importante, pero la ocultan bien; la roca es caliza blanca de calidad marmórea. Los Almádenes conducen el rio Segura por un impresionante barranco que se desciende de vez en cuando en rafting aunque con cierto riesgo. La sima en sí es pequeña y su desarrollo no es grande (unos 300 metros y varios pozos de entre 8 y 10 metros). Lo que atrae de esta cavidad es que -según nos habían informado- alberga la mayor colonia de murcielagos de la que yo tenga noticia en España. Así que nos la prometiamos felices. Miles de bichos colgados del techo. ¡maravilloso!
    Mavil, Javier, Marisa y yo en un día soleado, templado, brillante con una visibilidad de unos cien kilómetros en linea recta: horizontes infinitos. Tres cuartos de hora desde el coche hasta la sima que se encuentra cerca del borde del barranco de Los Almádenes. A unos cinco kilómetros, en la ancha planicie que dominamos, grandes extensiones de frutales. Alrededor nuestro bosques de pinos chaparros, esparto y líquenes. Detrás, la sierra del Almorchón, cumbres y torres extrañas y varias algunas de ellas solo escalables "con cuerda".
    Bien: ya estamos en la Sima Promoción. La boca -en el suelo- es circular de unos 3 metros de diametro. Nos pasamos casi una hora para instalar un pozo de 8 metros. Como no queriamos que rozase la cuerda ni un poquito montamos un desviador a un pino que habia enfrente de los parabolts de entrada -que estan sobre el suelo- pero como así la cuerda tambien rozaba en un saliente montamos un segundo desviador a un spit de un lateral. Despues de todo este tinglado conseguimos bajar limpiamente el pozo. A partir de aqui fuimos avanzando por la cavidad húmeda, cálida y oscura. Resaltes resbaladizos a tope y gateras tipo parto de jirafa hay vari@s. Pero estamos a la expectativa de la colonia de murcielagos. En una salita encontramos cinco despiertos y desperezandose. Al cabo de un rato encontramos un par volando. Y llegamos hasta el dormitorio de los murcielagos. Esperábamos miles o al menos centenares. Pero no hay ninguno. Ni uno: se han esfumado ??????. Lo que si encontramos es una montaña de MIERDA viscosa y húmeda( ; de guano ; de murcilagina) de varios metros de altura. Es el regalo de los bichitos. Bueno a partir de este punto la cavidad se convierte en una pista de patinaje sobre mierda. Avanzamos y retrocedemos como podemos y al cabo de un ratito salimos al brillante y nublado día.....muy contentos y cansados de la tensión del patinaje sobre mierda. Pensamos que quizás hace calorcito para que esten hibernando o que hartos de visitas se han largado a otra cavidad. Por cierto que seria una manera de localizar cavidades: ponerles un emisor y montar un sistema tipo GPS a nivel local con tres o cuatro receptores que calculen la posición del emisor hasta que desaparece bajo tierra.....

27/12/03

Lo más Blanco (27/12/2003) Cueva del Pozo

     Lo más blanco que he visto dentro de una cueva ha sido en la Cueva del Pozo. Ninguno de vosotros ha oido jamás hablar de esa cueva. Pero existe, sin duda, porque yo he estado en ella. En un remoto lugar de la Comunidad de Murcia se encuentra un pueblo llamado Jumilla cuna de unos vinos tintos cojonudos y algo fuertes. Y cerca del pueblo, en los campos que lo rodean esta el Pico Jarche y la sierra de la Pila. En la zona norte de esta sierra y no lejos de la carretera que une Murcia con Jumilla esta la cueva. Su nombre es debido a su utilización como pozo para sacar agua ya que el nivel freatico del acuifero estaba a unos 15 metros de profundidad respecto a la entrada. Y es cierto que toda la cueva está excavada en una zona de fracturas por corrosión y disolución de la caliza; es decir todas las galerías son de tipo freático. Lo más parecido que he visto es.... la cueva del Pozo; bueno, el laberinto tridimensional que la forma es semejante en algunos momentos a la Red de los Parisinos. Y además las galerías y bóvedas son BLANCAS y de formas suaves. 
    A esta cueva entramos con un amigo espeleólogo murciano Marisa y yo el sábado 27 de Diciembre. Hace calor dentro, unos 25º, y soplan unas corrientes de aire que apagan el carburero en bastantes lugares lo que nos indica que la exploración está lejos de ser completa. De hecho nos salimos de la topo en dos ocasiones. Pensamos que la red de galerías freáticas debe ocupar un área mucho más extensa de lo explorado y topografiado. La cueva se desarrolla en multiples niveles interconectados entre sí por desfondamientos de hasta 30 metros, en una sucesión de ensanches y estrechamientos (que en algún caso ha sido forzado y desobstruido), cuestas arriba y abajo, pozos y rampas en un continuo entrelazado de conductos; ¡hay una sala que bautizaron como Sala Gruyere!
    Esta es una de las cuatro cavidades de Murcia que merecen una visita al 100%. En mi opinión las otras tres son la Sima de la Higuera, la Sima Destapada y la travesía Cueva del Orón-Cueva del Arco con salida por un lago y sifón submarino. Os animo a ir!
    Bueno,  feliz Año Nuevo a todos.  

21/12/03

Nada & Mejor malo conocido (14 y 21/12/2003) Más allá de Brenavinto

 
eso mismo, nada. Nada de espeleo. Todos los espeleólogos tenemos compromisos variados. Por lo tanto si alguno desea explorar cavidades deberá hacerlo o bien de forma imaginaria, fantaseando por ejemplo con el sistema de Oreña (que si gateras, que si estrecheces , que si desobstrucciones), o de forma virtual por ordenador o sustituyendo la exploración espeleológica por la exploración de los propios laberintos de la mente. Que cada cual escoja su camino.             au revoir.







Mejor malo conocido que peor por conocer.
    Sábado.  Ángel, Cristóbal y un servidor decidimos hacer una excursión hacia Bustalveinte, en la ladera norte del Picón del Fraile, para echar un vistazo a unos agujeros que Ángel había localizado durante una pateada por la zona.
El cielo -algo grisáceo- y el ambiente -mas bien fresco, pero no demasiado frío- nos acompañan con fidelidad; el suelo empapado, los prados encharcados, los caminos enlodados y ocupados por riachuelos nos amenizan y entretienen; saltando un travieso arroyo un servidor deja clavada la bota derecha en el lodo y tiene que luchar para recuperarla. Una pista, una senda, un prado, una zona de charcos que pasamos haciendo eses, un bosque empinado con hojas y barrizales,  un lapiaz complicado en el que Ángel conoce un paso ("mejor malo conocido que peor por conocer") entre dos zonas amplias de prados y pastizales y por fin nos vemos debajo del Picón del Fraile. Avanzamos al borde de un bosque de abedules hacia un vallecito seco poblado por hayas. Ya vemos los escarpes donde se encuentran los agujeros y ascendemos hacia una plataforma en donde nos sentamos a comer tras dos horas y pico de marcha.
    Entro al primer agujero, que sopla de forma evidente, sigo el curso de un regatillo en la base de un meandro hasta que la galería se bifurca: río o laminador. Por el laminador se llega a un zona arenosa excavable y a otra galería que cortocircuita el río. Se me unen Ángel y Cristóbal y tras una corta exploración agotamos todas las posibilidades "sencillas". Salimos y subiendo un poco más llegamos a una cascadita por la que resurge por amplia boca un riachuelo. Tras más de una hora de exploración Ángel calcula que lo recorrido andará entre 400 y 500 metros. Pero la galería principal acaba estrechándose tanto que se necesitaría desobstruir con explosivos. La cueva no está mal pero demasiado lejos para tomársela en serio. Volvemos a salir a la superficie a las cuatro y pico. Si no queremos andar a ciegas por el lapiaz será mejor comenzar a bajar.
    Mientras atardece vamos desandando y nos planteamos encontrar un paso más cómodo en el lapiaz pero prevalece la frase "mejor malo conocido que peor por conocer" y hablando de mujeres, esposas y espeleología llegamos al coche cuando ya es casi de noche. En el invierno los dias son cortos. 

7/12/03

La Bomba (7/12/2003) Sistema de Oreña

    Resulta maravilloso darse cuenta de que el sistema de Oreña nunca se deja pero siempre ofrece algo. Hay que negociar la cueva metro a metro. Este domingo Moises queria ir a hacer turismo espeleológico por él y, quizás más importante, por su hermano. En principio habíamos quedado para ir a Vallina II pero Luis no tenia neopreno y aunque yo le sugerí ir al Sistema de Oreña, el no estaba por la labor. Trás unas indecisas propuestas parece que quedamos en ir a la CT-3 del Sistema del Trillo. Una sima muy bella con pozos inolvidables. Pero al cabo de un rato me llamo Moises para decirme que había recapacitado: quedamos a las nueve y media en la Ermita para ir al Pozo de la Castaña a seguir explorando en las nuevas galerías.
    A la mañana siguiente, día resplandeciente,  nos pusimos rapidamente en el Pozo y avanzamos por el meandro de la izq. hasta la punta de la última vez. A partir de este punto avanzamos unos 15 o 20 metros quitando arena de la gatera formando un equipo en cadena para mover la arena. Nos quedamos ante una zona en que puede seguirse cavando y avanzando pero haciendo acopio de mucho entusiasmo y con una buena logística para sacar la arena de la gatera: por ejemplo reenvios de arena con una saca pequeña y dos cordinos ida y vuelta. Volvimos a comer junto al pasamanos y revise el meandro central que lleva en escasos metros a un desfondamiento encerrado en una cámara sin continuidad aparente (la cámara) y con un gordo murcielago colgado en el techo boca abajo.
    Despues de comer Moises ataco muy decidido la gatera sopladora y tras una larga batalla me grito que pasara yo y que le llevara el casco. Pase y pase  y pase ...es larga esta gatera arenosa y estrecha Sin Fin. Pero al otro lado estaba la Bomba esperádonos: galerías transitables, varias desviaciones, avance rápido; nos quedamos ante un ancho laminador arenosos muy facilmente excavable. De nuevo hay mucho que ver y que explorar. De nuevo el Sistema de Oreña nos da algo y nos pide...tambien. Salimos casi eufóricos y por supuesto lo primero fue avisar a Cesar que es el enamorado del Sistema de Oreña.
    Proximamente en esta pantalla más aventuras Bajo Tierra.       

29/11/03

La Espeleo se practica bajo Tierra (29/11/2003) La Cañuela

    Como dice el título, y muchos olvidan a veces, la SpeleOoo se practica ¡bajo tierra!. Y esto tiene ciertas ventajas que deberiamos recordar. La primera es que si llueve no te mojas aunque, eso si, te puedes ahogar (no obstante, esto tiene su mística). Así pues el domingo treinta de Noviembre había una gran confusión mental a la hora de decidir a que cueva íbamos a meternos Moises, Luis & I. Prueba de ello es el abanico de posibilidades que se esgrimió:

a) Sistema de Oreña por la sima del Hielo

b) Red del Gándara

c) Torca del Regatón

d) Ojáncano-Anjanas

d) Réseau Gloria/Cañuela

Finalmente nos fustigamos con la Cañuela por dos razones: primero, es grandota y hermosona (lo que parece ser motivante para el joven espeleólogo Luis XIV); y la segunda es que ni Mois ni yo conociamos el Réseau Gloria -últimas exploraciones en Cañuela-. El tiempo amenaza en Bustablado.

   Como tos deberiais saber, en la Cañuela se pueden encontrar hermosísimas sierras y una sala ciclópea que la llaman -asi sin más- Oliver Guillaume. Pues bien de esta pequeña sala, no lejos del punto de acceso y moviendose totalmente hacia el este podemos encontrar el comienzo de la Galería Este tambien llamada Cañon Este. Nos despistamos por la sala un buen rato por subir demasiado e ir excesivamnetet al sur pero por fin nos asomamos a la galería por una especie de collado con un bloque. Al comienzo parece que hay que bajar un pozo de unos treinta metros, pero esto es totalmente falso. Lo que realmente hay que hacer es flanquear el pozo por la izquierda a unos cinco metros del borde y alcanzar -justo enfrente- al otro lado del pozo una galería molona ¡la galería este! Moises se pelea con el pasamanos un buen rato y así hacemos hambre todos. Devoramos el condumio al otro lado del abismo.

   Recorremos durante un corto rato la Galería Este hasta un desfondamiento salpicao en la galeriota. Hay un buen desnivel y ninguna instalación aparentemente. Luego volvemos y observamos lo que pudiera ser el comienzo del Rèseau Gloria. No bajamos tampoco pues hay un resalte. Decidimos ir saliendo y volvemos por el camino tradicional de los Bulevares. Nos damos cuenta de que hay mucha más agua que cuando entramos y la hay en sitios en que normalmente no hay. Salimos a las cinco y notamos el mogollón de agua que ha caido y que va a caer aunque no esté cayendo. El agua nos respeta y podemos cambiarnos sin zafarrancho de combate.

   Hemos estado bajo tierra sin enterarnos de que llovía. Curioso ¿no?

15/11/03

Nuevos Mundos (15/11/03)

     El sabado pasado no había planes espeleológicos seductores. Podiamos ir al Soplao a ayudar a Juan a hacer una nueva tanda de fotos "limpias" o hacer turismo en alguna cueva que se nos ocurriera buenamente. Sin embargo el anterior fin de semana había fracasado un bonito plan por falta de coordinación; en fin que cuando se vinieron a dar cuenta no tenian carburo para ir. Asi que se me ocurrio la brillante idea de retomar el bonito plan y animar a Noelia y Pablo para ir a la "Red del Gándara". Como todos sabeis el Gándara es un afluente del Asón que nace en La Gándara de Soba y que tiene una surgencia impenetrable y un trop plein -la Cueva de Rio Chico- que ha sido explorado por unos dos kilómetros hasta grandes sifones. El Speleo Club de Dijon ha intentado durante años encontrar un acceso a la gran red que se intuía. Y a base de tesón tuvieron éxito hace menos de dos años estando actualmente explorados unos treinta kilómetros.
    La cueva es muy cómoda -cinco minutos desde el coche y galerías tipo Fresca- e interesante. Hay dos cosas que llaman la atención: una sala enorme en donde se despeña el Gándara en cascada de 20 metros y, a escasos metros de la cascada, -detrás de la cascada- con varias corrientes de aire fuertes y un ambiente de neblina perpetua, el grupo de excéntricas más sorprendentes que he visto nunca. Los cambios de dirección siguen pautas rectilineas formando ángulos que se repiten en varios ejemplares y, por otra parte, se forman agrupamientos de hilos extremadamente finos que semejan unas raíces al aire. Es surrealista. Allí fuimos Noelia, Pablo y yo visitando además una gran galería que parte de esta zona. Todo iba bien hasta que ya volviendo fuimos a cambiar el carburo y...a Pablo se le había olvidado la baga  - no sabiamos donde aunque despues dedujimos que en la punta donde habíamos parado a comer un poco- . A partir de aquí fuimos economizando, con mi carburero funcionando bien y los de Pablo y Noelia regularcillo, y moviendonos al máximo de velocidad posible. Salimos con algo de margen a una noche con surada y contentos de no haber quedado atrapados esperando a unos rescatadores. De todas formas nos quedaba todavía la Tika. Ida y vuelta tranquilamente con paradas para comer, etc hasta la gran sala y las excéntricas sobra con seis horas.
 Os animo a ir.

26/10/03

Espeleo Patética (26/10/2003) Hoyo Salcedillo

      El sábado pasado, con buen tiempo aparente, algo de viento y bastante frio, nos juntamos cinco ¿¿espeleologos o masoquistas?? en Solares pa ir al Carrio. En Valdició hacia un frio notable y algo más de viento...cuando llegamos a la altura de Hoyo Salcedillo -ya nevado y que corresponde a la mitad de subida más o menos- hacía un frio de mil demonios y un viento infernal. Decidimos no seguir pues más arriba soplaba ventisca en rachas muy fuertes y la boca del Carrio esta expuesta a todos los vientos. Como teniamos al lado Hoyo Salcedillo pensamos que era buena idea entrar. Pero cual fue nuestra frustración cuando nos dimos cuenta de que el frio es enemigo mortal del material de espeleo. Las roscas se atascaban; si algo estaba húmedo se congelaba y trababa; las boquillas de carburo y los tubos de los Ariadne se llenaron de agua (tres Ariadne comprobados la noche anterior) y se congelaron en parte; nuestros dedos de manos y pies, orejas, narices y demás órganos tambien se congelaron y dejaron de funcionar, la corriente de aire en la entrada de la cueva nos estaba dejando tiesos; a Noelia -la chica de la expedición- le entraron ganas de vomitar y no se le descongelaban los dedos...Total despues de luchar una hora y media conseguimos que de los cinco carbureros dos funcionasen más o menos y tres funcionasen más menos que más. A todo esto para no acabar como los langostinos nos habiamos metido en la primera sala de la cueva en un rincón donde la corriente solo era "un poco desagradable"...DE PRONTO a todos se nos fundió un cable: nos amotinamos contra los elelmentos y decidimos salir de estampida hacia el calor del valle. Pensábamos en cocidos montañeses devorados en un sitio acogedor. Salimos perdiendo el culo para abajo y al cabo de un rato estábamos en el calorcito de los coches...¡¡Que descanso!!  
            Esta es una historia real -no virtual- de espeleólogos.

11/10/03

Pepinazo (11/10/2003) Sistema del Carrio

       El sábado muy temprano fuimos Moises, Luis y yo al Carrio cargaditos de peso y de ilusiones. A las 10 estábamos  entrando. Despues de una revisión a fondo en una de las zonas terminales (Sala del Hueso) descubrimos una grieta estrecha en roca madre por la que se escapaba casi todo el viento bajo un caos de bloques algo inestables. Tras comprobar que no había ningun otro acceso hacia esa oquedad, nos pusimos a desobstruir. Tres tiros certeros y fuera. Destrepamos una zona algo estrecha y por una gatera ¡bingo! nos metemos en una galería cómoda con la corriente de viento a tope. Avanzamos al menos un kilometro por la galería del Tigre, el Gato y el Ratón hasta llegar a un aporte  y una sala con varias posibilidades y a partir de ahí nos volvimos. Total de coche a coche 13 horas. Propongo, para esta semana o la que viene, que vaya un grupo amplio (6personas sería lo optimo) para topografiar, explorar esa zona y revisar otras zonas. Esto promete.